Tipos de residuos y su clasificación

Última actualización: 18.04.21

 

Toda sociedad requiere de normas para salvaguardar su bienestar. De ahí que los residuos sólidos, dado el considerable volumen que diariamente se genera, han sido objeto de regulación. Esto con el propósito de evitar problemas sanitarios o medioambientales graves. Donde las más significativas son las enfocadas a clasificarlos para su acertado reciclaje.

 

Vivimos momentos en los que la producción de residuos especiales se encuentra en continuo aumento, producto de la actividad económica cada vez más diversa y necesaria. Existe también una conciencia general hacia el manejo de residuos bajo los principios de reducción, prevención, minimización y gestión, antes de proceder a la eliminación de los mismos. Esto implica adoptar medidas y hábitos para conocer qué tipo de desperdicio generamos, ya sea en nuestros hogares o ambientes de trabajo.

 

Tipos de residuos y su clasificación

Antes de adentrarnos a conocer cómo han sido clasificados los tipos de residuos, conviene entender qué son los residuos. De acuerdo a la Ley de residuos y suelos contaminados es “cualquier sustancia u objeto que su poseedor deseche o tenga la intención o la obligación de desechar” indistintamente del estado físico que resulte del proceso productivo, ya sea en el ámbito industrial, comercial o doméstico. De ahí que se puede hablar de una primera clasificación referente a su  origen:

  1. Residuos sólidos urbanos. Aquellos producidos en los domicilios y en sus zonas de influencia.
  1. Residuos industriales. Todos los subproductos de la actividad industrial que resultan de la producción, transformación de materias primas.
  1. Residuos comerciales. Los desechos de la actividad comercial y servicios de restauración, así como de los mercados, oficinas y otros actores del sector servicios.
  1. Biorresiduos. Son todos aquellos residuos biodegradables, ejemplo de ellos son los desechos alimenticios y de jardines.
  1. Residuos sanitarios. En este grupo entran tanto los residuos agrarios como los médicos y de laboratorios (producto del trabajo clínico o de investigación).
  1. Escombros y residuos de construcción. Como su nombre lo indica son todos aquellos generados en obras de construcción.
  1. Subproductos animales. Subproductos animales no aptos para el consumo humano.
  1. Residuos mineros. Todos aquellos residuos que se generan tras el aprovechamiento o explotación de algún recurso geológico.
  1. Residuos radiactivos: Este grupo hace referencia a los desechos que contienen elementos químicos de nulo propósito práctico.

Ahora bien, también existe una clasificación de residuos en función de su peligrosidad:

  • Residuos peligrosos. Este grupo lo componen aquellos residuos definidos por el código CRETIB cuyas características están definidas. El cual hace referencia a las características de corrosividad, C; reactividad, R; explosividad, E; toxicidad, T; inflamabilidad, I; o ser biológico-infecciosos, B. Así como también sus mezclas, puesto que algunos materiales pueden tener varias de estas características. De ahí que en este grupo entran tanto los residuos radioactivos como los agrarios, médicos y de laboratorios (producto del trabajo clínico o de investigación).
  • No peligrosos. Aquellos que pueden ser reutilizados como el papel, el plástico, el metal y todos los que no hayan sufrido contaminación con alguna sustancia peligrosa.
  • Inertes. son aquellos que una vez depositados en el vertedero no sufren transformaciones físicas, químicas o biológicas significativas.

 Cabe destacar que al ser tan diversa la naturaleza de los residuos sólidos, se hace necesario la implementación de normativas. Esto con el propósito de que cada individuo se comprometa a gestionar de la mejor manera sus residuos. De igual manera, los gobiernos tienen la responsabilidad de garantizar el funcionamiento de instalaciones competentes tanto para el reciclaje como para la disposición final de los mismos.

Claro está que el ciudadano común poco se preocupa por conocer las normas que regulan la gestión y el tratamiento de residuos. En este sentido, solo nos limitamos a conocer los tipos de reciclaje y su adecuada separación de acuerdo al código de color. Pero, al igual que los sólidos, los residuos líquidos como aceites industriales, grasas y derivados de petróleo; también deben ser gestionados de la mejor manera a fin de evitar contaminar los afluentes naturales.

En tal sentido, la disposición final de dichos residuos inorgánicos está regulada en la la ORDEN ARM/795/2011, de 31 de marzo y el Real Decreto 679/2006, de 2 de junio. De igual manera el RD 1619_2002, de 30 de diciembre, enfoca la gestión de neumáticos fuera de uso.

En cuanto a los residuos tóxicos y peligrosos que resultan de los procesos industriales, y que por su peligrosidad requieren de un tratamiento especial, estos se encuentran regulados bajo el REAL DECRETO 952/1997 de 20 de junio, para la ejecución de la Ley 20/1986 básica de residuos tóxicos y peligrosos.

También, conviene conocer que los tipos de residuos radiactivos están definidos en el Plan General de Residuos Radiactivos PGRR y se definen como todo material o producto de desecho que presenta trazas de radiactividad y para el cual no está previsto ningún uso. Aquí se incluyen líquidos y gases residuales contaminados. Estos son regulados por el REAL DECRETO 102/2014, de 21 de febrero, para la gestión responsable y segura del combustible nuclear gastado y los residuos radiactivos; mismos que deben ser depositados en contenedores de basura especialmente diseñados para ellos.

Finalmente, se puede mencionar que existen otros tipos de basura, como los residuos aprovechables, que son los se pueden recuperar e incorporar al ciclo económico y productivo en forma eficiente, por medio de la reutilización, el reciclaje, o la incineración. De igual forma, existen los residuos no aprovechables, los cuales una vez agotada su vida útil se les debe hacer un tratamiento final adecuado, pues por sus condiciones de origen pueden afectar o alterar el medio ambiente.

Como hemos podido notar no existe una única clasificación de los residuos sólidos. Sin embargo, todos coinciden en que, sin importar su origen o peligrosidad, deben ser gestionados de la mejor manera. De ahí que actualmente se busca que todos los sectores productivos y el ciudadano común se comprometan en el manejo de estos, de acuerdo a sus posibilidades, para que generen el mínimo peligro al medio ambiente.

En otro orden de ideas, si alguna vez escuchaste el término escanciar, el RAE (Diccionario de la lengua española) define esta palabra como un verbo transitivo que se relaciona con la acción de servir una bebida.

 

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